Escribe: Steff Salazar
El cuadernito de esperas: la forma más simple de reconectar en un mundo acelerado
La vida se ha convertido en un constante “modo de espera”, esperamos el bus, que nos atiendan, que comience una reunión, el Uber, que llegue alguien… y así, se nos pasa el día. Pero casi siempre, mientras esperamos, lo que hacemos es sacar el celular y nos hundimos en un scroll infinito que no nos deja nada. Pero ¿y si ese tiempo pudiera convertirse en algo distinto? Más consciente, más creativo, más tuyo.
Y ahí aparece el cuadernito de esperas.
Es un cuaderno pequeño o libreta que llevas contigo para usar en esos momentos que normalmente llenarías con scroll.
- No es una agenda.
- No es un diario formal.
- No es una lista de tareas.
Es un espacio libre para pensar, escribir y respirar. Una herramienta sencilla para volver a lo análogo y desconectar del ruido digital.
Cuando usamos cada minuto libre para consumir contenido, el cerebro nunca descansa realmente.
Tener un cuaderno de esperas es una forma práctica de reducir el uso del celular y fomentar pausas conscientes en medio del día.
Los momentos de espera son pequeñas pausas naturales que antes nos permitían:
- Observar
- Reflexionar
- Imaginar
- Procesar lo que sentimos
Escribir a mano activa zonas del cerebro relacionadas con la memoria, la creatividad y la regulación emocional. Además, reduce la sensación de saturación digital.
Así, el “tiempo muerto” deja de ser tiempo perdido y se convierte en tiempo consciente.
No necesitas inspiración extraordinaria, solo presencia. Aquí algunas ideas simples:
- Pensamientos sueltos del día.
- Una frase que escuchaste.
- Algo que te preocupa.
- Una lista pequeña (sin presión).
- Ideas creativas.
- Una carta que nunca envíes.
- Tres cosas que agradeces.
- Cómo te sientes justo ahora.
- La letra de tu canción favorita.
- Un dibujo libre (se vale rayar sin sentido)
La regla es simple: no juzgar lo que sale.
Parte del bienestar no está en hacer más, sino en permitir el espacio vacío. Esperar sin pantalla puede sentirse incómodo al inicio, pero el aburrimiento es el lugar donde nace la creatividad.
El cuadernito de esperas no elimina el tiempo lento, lo transforma.
No necesitas nada complicado:
- Elige un cuaderno pequeño y ligero.
- Llévalo en el bolso o cartera.
- Úsalo solo cuando estés esperando.
- No lo conviertas en obligación.
- Permite que sea imperfecto.
- No se trata de escribir mucho, se trata de escribir presente.
En un mundo que acelera cada segundo, escribir a mano es un acto de resistencia suave. Es elegir profundidad en lugar de velocidad. Es crear una pausa en medio del ruido.
Si te interesa explorar más sobre bienestar, pausas conscientes y desconexión digital, te invitamos a leer nuestro artículo:
Porque a veces, lo que más necesitamos no es más estímulo. Es más espacio.



